Fomento de la producción y distribución de combustibles limpios
A medida que el mundo se vuelve más sostenible y electrificado, empresas y particulares buscan formas de reducir su impacto medioambiental. Además del desarrollo de energías renovables a gran escala, como la eólica y la solar, es fundamental buscar alternativas a las fuentes de combustible tradicionales.
Los combustibles limpios y los biocombustibles son esenciales para la transición energética mundial y contribuirán considerablemente a la reducción de las emisiones de carbono. Desde principios de la década de 1980, la producción y el consumo de biocombustibles han aumentado cada año en Estados Unidos. Aunque la generación de energía renovable está aumentando, la tecnología aún no ha avanzado hasta el punto de que las energías renovables puedan abastecer todos nuestros medios de transporte. Por ejemplo, los barcos y aviones de transporte de pasajeros y mercancías de todo el mundo todavía no pueden funcionar únicamente con electricidad. Según la Agencia Internacional de la Energía, los biocombustibles desempeñan un papel importante en la descarbonización del transporte y ofrecen una solución con bajas emisiones de carbono para las tecnologías existentes, como los buques, las aeronaves y los vehículos ligeros y pesados.
El término “biocombustibles” se utiliza de forma general para referirse a diferentes fuentes de combustible alternativas, cada una con sus características, usos y métodos de producción propios. Existen cuatro tipos principales de biocombustibles: etanol, biodiésel, diésel renovable y combustible sostenible de aviación (SAF, por sus siglas en inglés).
Etanol
El etanol es un alcohol líquido que se obtiene por fermentación y se mezcla con gasolina convencional. Para su producción, se fermentan los almidones y azúcares del maíz, el trigo y la cebada. El etanol es renovable, se quema íntegramente y ayuda a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) cuando se utiliza como combustible. El cultivo de materias primas para la producción de etanol también contribuye a reducir su impacto total en el medioambiente, ya que estos cultivos absorben CO2 durante su crecimiento. La producción de etanol también genera muchos subproductos aprovechables, como pienso, cosméticos, etc. El Departamento de Energía de los Estados Unidos calcula que, según el análisis de su ciclo de vida, si se utiliza etanol a base de maíz producido en molinos secos, la reducción media de las emisiones de gases de efecto invernadero ascendería al 40 %, mientras que si se emplean materias primas celulósicas, la reducción oscilaría entre el 88 y el 108 %.
Biodiésel
El biodiésel es un aditivo del gasóleo, también llamado éster metílico de ácidos grasos (FAME, por sus siglas en inglés). El proceso incluye la transesterificación de aceites vegetales, aceites de cocina usados (UCO), grasas animales, etc. El biodiésel tiene varias ventajas, ya que es renovable, biodegradable y reduce los GEI.
El Departamento de Energía de Estados Unidos afirma que diversas investigaciones demuestran que el uso de biodiésel reduce las emisiones durante su ciclo de vida, ya que el CO2 liberado durante su combustión se compensa con el dióxido de carbono absorbido por las materias primas utilizadas para producir el combustible. Además de sus beneficios de reducción de emisiones, el biodiésel es más seguro de manipular, almacenar y transportar que el petróleo, y causa muchos menos daños si se derrama o se libera en el medioambiente.
Diésel renovable
El diésel renovable se obtiene mediante un proceso de hidrotratamiento (similar al refinado tradicional) y puede sustituir al 100 % al diésel de petróleo. Comúnmente conocido como HVO o HEFA, el diésel renovable es un sustituto del diésel tradicional. El proceso de refinado del diésel renovable implica el hidrotratamiento de aceites vegetales, aceites de cocina usados, y grasas de origen animal, seguido de isomerización. Además de renovable, este diésel es biodegradable y reduce los GEI en comparación con el diésel tradicional.
Si bien puede haber cierta confusión entre el diésel renovable y el biodiésel, son en realidad compuestos químicos diferentes que requieren diferentes métodos de producción. El diésel renovable tiene la ventaja de poder reemplazar directamente al diésel tradicional utilizado en las infraestructuras existentes. Se espera que la producción de diésel renovable crezca de manera significativa en los próximos años a medida que aumenta la demanda de combustibles alternativos.
Combustible sostenible de aviación (SAF)
Este tipo de biocombustible es un sustituto del combustible para aviones también conocido como aceite vegetal hidrotratado (HVO, por sus siglas en inglés). Su proceso de refinado es similar al del diésel renovable. El SAF se obtiene a través de procesos de refinado similares a los del combustible fósil tradicional para reactores y, por tanto, puede sustituirlo directamente. El SAF es renovable y reduce los GEI, con una reducción media de CO2 del 70 % por vuelo.
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